Eres único(a) e irreemplazable. Ya sé que hemos escuchado muchas veces estás palabras que parecen no tener ya credibilidad. ¿Cómo es que soy único(a) e irremplazable, si realmente yo no me siento así?

Dicen por ahí que si nosotros no nos sentimos de esa manera, es muy probable que no lo proyectemos. Pero es importante que sepas desde el principio de este artículo que todos somos especiales, todos somos únicos y tenemos un lugar en el mundo. Probablemente por aquello que te quejes o que te acomplejas es aquello que te hace ser único(a) y por supuesto hermoso(a).

El gran problema que existe es que queremos que todo sea igual, queremos incluir a todos en estándares de belleza, estándares de estilos de vida y estereotipos de género, que nos obligan a cuestionarnos día con día si lo que somos o lo que hacemos es suficiente o mejor o peor que alguien más.

Foto por Artem Gavrysh en Unsplash

La sociedad está llena de diversidades y diferencias, y justamente eso lo hace cada vez más enriquecedor. Todos somos diferentes, tenemos cosas que aportar y amor que dar. Todxs tenemos cosas que enseñar y que aprender, y con nuestras diferencias somos especiales a nuestra manera. No importa en qué radica la diferencia, o lo que creas que te hace diferente o “raro(a)”, lo que importa es que todo eso hace del universo un lugar mejor, lleno de colores, gustos y amores variados.

Por desgracia muchas veces nos preocupa decepcionar a los demás, en especial a nuestros padres o familiares importantes y pensamos que les vamos a traer una gran tristeza por no ser como ellos quieren. Te tengo una gran noticia “está bien no ser quien los demás desean”, y no hay mayor tristeza que no ser tú. Créeme la base del amor en la familia es vernos felices, y eso lo conseguimos siendo nosotros mismos.

No podemos ir por la vida preocupados por no ser perfectos, nadie lo es, y no tienes que serlo; la perfección genera mucha presión y de paso mucha ansiedad. Tampoco te compares, todos tenemos batallas, filosofías y oportunidades de vida distintas, usa las personas para inspirarte no torturarte. Y te recordamos que no es sano estar preocupados por lo qué van a decir los demás, ¡que importa! Mientras no le hagas daño a nadie, sé lo que quieras ser.

Foto por Levi Saunders en Unsplash

Mantente en pie, fiel a lo tus convicciones, a lo que quieres ser, ve a tu tiempo, a tu ritmo y por supuesto nunca dejes de creer en ti. Las personas que te quieren, te van amar y respetar por lo que eres.

Así que siempre recuerda aprender de lo que te hace daño, cambiar lo que puedas cambiar, respetar las diferencias y por supuesto nunca olvidarte de quien eres: un ser especial, único e irreemplazable.

 

Paloma Palacios author

CEO y fundadora de KATHARTIKO. Contacto: palomapalacios@kathartiko.com

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