“La música presenta mil engranajes de carácter social, se inserta profundamente en la colectividad humana, recibe múltiples estímulos ambientales y crea, a su vez, nuevas relaciones entre los hombres” (Fubini, 2001: 164).

 

Queridas y queridos, me siento muy afortunada al poder compartirles la recomendación del mes. Espero que las anteriores hayan sido de su agrado y resultaran de provecho para generar críticas, comentarios, reflexiones y nuevos puentes de conocimiento entre la Psicología y el Arte.

En esta ocasión les propongo como opción para sensibilizar respecto al poder restaurador que nos ofrece la música, una bella película francesa titulada “Los coristas” (2004), basada en la película de 1945; “La Cage aux rossignols” (La jaula de los ruiseñores).

El director Cristophe Barratier, rescata en el filme valores y principios tales como: el respeto, la caridad, la bondad y el amor. Ofrece una visión pedagógica basada en la escucha atenta y en la detección de necesidades educativas, pero especialmente en el trabajo constante para el desarrollo de las capacidades humanas desde una perspectiva más humanista y menos punitiva.

El lema principal del film es: La música puede cambiar a las personas (la musique peut changer les gens), mismo que se muestra durante todo el filme en la relación que se genera entre un profesor recién llegado y los estudiantes del internado mejor conocido como El Fondo del Estanque (Fond de l´Étang), es importante mencionar que los chicos que ahí se encuentran han sido socialmente señalados por tener problemas de conducta.

Poco a poco el profesor Clément Mathieu se gana la confianza de los internos y forma un grupo coral fomentando la unidad y el trabajo en equipo. Acto que impacta de manera significativa en la vida de los jóvenes, al grado de reducir la incidencia de malas conductas y especialmente en cambiar la formación pedagógica desde una visión basada en el perdón y la empatía, rompiendo con la idea de la educación fundada en el castigo “Acción – Reacción”.

La estrategia del profesor Mathieu, va más allá de formar un grupo coral, otorga a los jóvenes la oportunidad de expresar aquello que por años habían contenido, de generar pertenencia a un grupo, de recibir reconocimiento por el talento que habitaba en cada alumno y especialmente de forjar una identidad por medio de la voz.

La música es un vehículo de expresión y de comunicación, una representación sonora del espíritu, las emociones y el pensamiento. De esta forma se vuelve una herramienta transformadora que posibilita el desarrollo de múltiples cualidades del ser humano, que impactan en los ámbitos afectivo, social y cognitivo del individuo, siendo así un recurso para interferir de manera positiva en el desarrollo integral.

En la película “Los coristas” se muestra claramente el poder transformador y creador de la música, el sentido de asociación, aumento del nivel de conciencia generando cambios internos que conservan su organización como participantes.

A título personal, este filme me mueve fibras sensibles, quiero compartirles que soy apasionada de la música, pues he tenido un acercamiento constante con ésta desde los 9 años, inicié cantando en un grupo coral, después me interesó el piano y actualmente estoy aprendiendo a tocar ukulele.

Me encantaría que me contaran ¿les gusta la música?, ¿tocan algún instrumento?, ¿cantan?, ¿de qué manera la música impacta en sus vidas?, ¿cómo les hace sentir escuchar su melodía favorita?, ¿qué piensan de la educación musical?

Me despido de ustedes, como siempre, enviándoles cálidos abrazos del alma. ¡Nos leemos pronto!

Desseret Flores author

Ex colaboradora de Kathartiko

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