Mi amor, ¿llegaste bien? es un mensaje recurrente que mi pareja suele enviarme cuando salgo de nuestra casa.

Y es que la violencia contra las mujeres, no solo es “cosa de ellas”, es sin duda un problema que afecta a cualquiera, por ejemplo a hombres que, como nosotras, se preocupan de que su pareja no vuelva a casa y se convierta una más, otra víctima más del machismo, de la misoginia, de la violencia de género y del patriarcado.

Foto por chloe simpson en Unsplash

Otra víctima más de un sistema que históricamente ha oprimido a las mujeres, perpetuando la cultura de violencia y por supuesto maquillando la situación instaurando prejuicios y normalidades.

Decir que la violencia de género y la desigualdad evidente “es cosa solo de mujeres” únicamente pone “sal a la herida” y agrava el problema. Esto no solo es asunto de mujeres, es un asunto que nos corresponde a todo(a)s sin importar nuestro género; sin duda debe ser considerado prioritariamente como parte de la agenda de los estados, y un problema estructural y cultural grave que afecta a toda la sociedad. Sin igualdad de género no se puede progresar.

La ONU proclamó cada 8 de marzo “El Día Internacional de la Mujer”, que tiene como fin conmemorar la lucha de muchas mujeres por la igualdad en todos los sentidos y por nuestros derechos. Esta fecha hace referencia a eventos memorables en la lucha feminista, marcados por jornadas sangrientas donde muchas mujeres perdieron la vida por exigir igualdad de derechos, de salarios y trabajos justos, derecho al sufragio, incursión de la mujeres en los espacios públicos, y muchas cosas más que hoy en día gozamos. Por lo que, no se habla de una celebración, se habla de una conmemoración.

La lucha feminista ha logrado cosas sorprendentes, y es que sí tu mujer puedes votar, estudiar, trabajar con un salario igual al del hombre o trabajar en algo que antes era exclusivo del sexo masculino, decidir sobre tu cuerpo, expresarte, que nadie te obligue a vestirte de una manera, si puedes decir no y tomar tus propias decisiones, es gracias a las feministas. Sí, gracias a aquellas mujeres que valientemente han luchado por ti, por mi, por tus hijas, tu mamá, hermanas, tías, primas, novia, esposa, amigas.

Sabemos que aunque los feminismos han conseguido avances importantes en los derechos e igualdad de género, aún nos falta mucho por recorrer y porque luchar.

Eso sí, en la actualidad sigue existiendo desigualdad entre ambos sexos, y sí eres hombre y crees que no, hazte estás preguntas: ¿tú sales de tu casa con el miedo a no volver?, ¿te matan exclusivamente por el hecho de ser hombre?, ¿te violan y te matan tus parejas sentimentales?, ¿pasas a lado de un grupo de hombres y te paralizas pensando en que te puedan hacer algo?, ¿todos los días te sometes a faltas de respeto en el transporte público o caminando por las calles?, ¿caminas apresurado, volteando para todos lados para ver si alguien te sigue?, ¿existe en donde trabajas más hombres en el poder, que mujeres?, y esto solo son algunos ejemplos.

Es evidente que sigue existiendo desigualdad y opresión hacia las mujeres. Y esto no solo nos incumbe a las de sexo femenino, sino a cada persona del planeta. Así que te propongo algunas cosas para lograr disminuir la brecha de género y crear consciencia.

Sí eres mujer y estás leyendo esto te propongo lo siguiente:

Foto por Elyssa Fahndrich en Unsplash

  1. No somos rosas delicadas, somos revolucionarias: dejemos de creernos y replicar frases como “celebremos a la creación más bella de Dios”, no somos seres que solo dan vida, ni dueñas de corazones de nadie. Somos mujeres revolucionarias que cada día luchan por un mundo de igualdades, por un mejor mundo. Así que no permitas que te feliciten o te regalen flores por ser el sexo débil, por el contrario exige respeto, igualdad y seguridad.
  2. Lucha y únete a la causa: ser feminista nos da miedo, esta lucha social está repleta de prejuicios y creencias erróneas, y es que muchas veces no vemos el problema porque está tan normalizado que, las desigualdades, opresiones, manipulaciones y humillaciones nos parecen normales que no nos indignan, por lo tanto no hacemos mucho al respecto, pero la brecha de género existe y principalmente nosotras como mujeres tenemos la obligación de luchar por nuestros derechos, unirnos a la revolución, soltar prejuicios y unirnos a la causa.
  3. Apoya y sé agradecida: el machismo, la misoginia y la violencia no solo se ejerce por parte de los hombres hacia las mujeres, también las propias mujeres somos enemigas de nosotras mismas, no seamos parte del problema, por el contrario seamos compañeras, cuidémonos entre nosotras, seamos agradecidas, no tiene caso que violentemos a las otras que luchan por un mundo mejor.

Y sí por lo contrario eres hombre:

  1. No felicites, mejor únete a la causa: sí realmente y genuinamente consideras que nosotras somos importantes para ti, más que felicitarnos, ¡respétanos!: no nos trates como si no entendiéramos las cosas, no nos humilles, no nos violentes, no nos maltrates, no hagas comentarios machistas disfrazados, con eso te unirías a nuestra lucha y vale más que unas rosas.
  2. Comprende el amor: nos encantaría que entendieras que, te amamos, no somos tus enemigas, no queremos ser superior a ti, al contrario queremos igualdad de derechos.

    Foto por Samantha Sophia en Unsplash

  3. Sé empático y no minimices: es cierto que tu también sufres y tienes cierta opresión por la sociedad, pero seamos sinceros tu mamá, tus hijas, o tu pareja está sometida a opresión, desigualdad y violencia de manera constante, sé un aliado, no un problema. Y deja de minimizar nuestra lucha, recuerda a nosotras nos están matando a cada hora.
  4. Reconstrúyete: analiza tus acciones y haz consciente del macho que llevas dentro para cambiarlo y volverte un hombre feminista, aquel que lucha por la igualdad de género y no por ser superior a nadie. Ser feminista no tiene nada de malo.
  5. Analiza: sí este artículo lastima tus susceptibilidades y te sientes atacado, es momento que analices por qué te molesta la igualdad de derechos y el empoderamiento de la mujer.

Cada uno de nosotros(a)s podemos hacer algo para que este mundo sea mejor, la igualdad de género nos hace bien, las masculinidades tóxicas nos dañan a todo(a)s. La lucha no es solo el 08 de marzo, es cada día, lucha por tus derechos. Recuerda lo que dijo Ban Ki-moon: “La igualdad hacia la mujer es progreso para todos”.

 

Paloma Palacios author

CEO y fundadora de KATHARTIKO. Contacto: palomapalacios@kathartiko.com

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