La educación, sin duda, es un tema importante en el desarrollo de las sociedades. Desde hace mucho tiempo, se ha puesto énfasis en la forma de cómo debe ser el proceso de enseñanza para que las personas podamos aprender y mejorar nuestros hábitos de estudio, pero ¿qué recomendaciones da la psicología en todo esto?

Desde las diferentes perspectivas que integran la psicología, se pueden retomar descubrimientos interesantes que nos dan información sobre la forma en que aprendemos, pero en este artículo, que inaugura la sección Psicoeducando de Kathartiko, queremos comenzar con unos principios sencillos para mejorar tus hábitos de aprendizaje. Estoy seguro que esta información general podrá ayudarte en la mejora y el logro de tus metas educativas, así que, vamos por pasos:

  1. Antes de correr, aprende a caminar: una situación muy común es que, motivado(a)s por aprender más, queremos comernos el mundo de un bocado, pero hay que tener muy claro cuál será nuestro plan de acción. Pero ojo, ¡no es que debamos de perder el ritmo y la emoción!, más bien, debemos detenernos a elaborar un plan sencillo de acción, es decir, especificar los pequeños pasos que seguiremos para conseguir nuestra meta. Así, podremos evitar la frustración de que nuestros esfuerzos no se vean recompensados como esperamos.
  2. Divide y vencerás: ya que tenemos un plan general y sabemos qué es lo que queremos aprender, es importante dividir el trabajo en pequeños pasos, entre más específicos sean ¡mucho mejor!, también recuerda que este plan puede irse adaptando dependiendo de los resultados que vayas observando.
  3. Retroalimentación: además de lo anterior, es importante que, al terminar cada meta podamos hacer una sesión de retroalimentación especificando, con nuestras propias palabras: ¿qué es lo que hemos entendido del tema? y asegurarnos que identificamos los términos y conceptos principales.
  4. A motivar se ha dicho: siempre que terminemos una meta, es importante darnos un pequeño premio, cinco minutos de descanso o distracción, comer un bocadillo o felicitarnos y darnos palabras de aliento por el esfuerzo; si por ejemplo, eres un maestro, es importante que motives los esfuerzos de los alumnos por participar en la temática de la clase, palabras como: ¡muy bien! o ¡ese es un punto bastante interesante!, mientras asientes con la cabeza y miras a la persona que hace el comentario, realmente pueden hacer una diferencia en la manera en que las personas se comportan.
  5. ¿Cómo saber que ya conseguí mi meta de estudio?: una vez que hemos seguido los pasos anteriores ¿cómo sabremos que por fin hemos alcanzado nuestra meta de estudio? Las metas deben de estar especificadas en términos que no sean confusos. La educación tradicional ha puesto mucho énfasis en la evaluación a través de exámenes, pero es muy probable que existan muestras que sean mucho más complejas sin ser tan aburridas y que promuevan un aprendizaje mucho más significativo y duradero, ¡sé creativo!

Veamos el siguiente ejemplo: Si tuviéramos que enseñarle a alguien o, incluso nosotros mismos quisiéramos aprender a andar en bicicleta, una primera aproximación sería el poder subirnos a una con las llantas de entrenamiento. Un segundo paso sería andar en línea recta unos cuantos metros. Como tercer paso, podríamos intentar subirnos a la bicicleta sin las llantas de entrenamiento y avanzar poco a poco. Como cuarto paso podríamos ahora, no sólo andar en línea recta sino intentar girar a la izquierda o derecha, ¿cuántos pasos adicionales intermedios se te ocurren a ti?, ¿cómo motivarías a otra persona a lograr cada uno de estos pasos?

Antes de terminar el artículo, es importante tener en cuenta lo siguiente: los procesos de aprendizaje son individuales en el sentido de que cada persona vamos avanzando a nuestro ritmo. Nuestras circunstancias particulares influyen en la manera en cómo vamos aprendiendo cosas nuevas. Intenta no comparar o compararte con lo que han logrado los demás, mejor enfócate en tus avances, en identificar estrategias nuevas, divertirte en el proceso y en probar los pasos anteriores para ver cuáles y de qué forma funcionan en ti.

¿Te gustaría saber más recomendaciones e información sobre Psicología Educativa? ¡No dejes de seguir esta sección! Si tienes alguna duda, o nos quieres compartir qué tips te funcionaron mejor, escríbeme a sandinoperalta@kathartiko.com o deja un comentario en esta entrada del blog.

Referencias:

Carrasco, M., & Prieto, M., (2016). Skinner, contribuciones del conductismo a la educación. Padres y maestros, 367, 77-80.

González Zepeda, A. (2004). Aportaciones de la psicología conductual a la educación. Revista Electrónica Sinéctica, 25, 15-22.

Gros Salvat, B. (2001). Burrhus Frederic Skinner y la tecnología de la enseñanza. En J. Trilla Bernet (coord.). El legado pedagógico del siglo XX para la escuela del siglo XXI (pp. 229-248). Barcelona: Ed. Graó.

Sandino Peralta author

Psicólogo clínico y educativo. Psicoterapeuta y colaborador de KATHARTIKO. Contacto: sandinoperalta@kathartiko.com

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