¿Qué tienen en común Anne Lorimor o Jack La Lalanne? Ambos son personas que lograron hazañas increíbles, Anne subió el monte Kilimanjaro a los 89 para recuperar su récord Guinness y Jack entre otros tantos logros, nadó 2km con las manos esposadas arrastrando 70 barcos con 70 personas a sus 70 años. Y si tú ya te agitaste con sólo leerlo, quizás te interese saber cómo a través de la actividad física se mantenían ágiles tanto física como mentalmente incluso a su avanzada edad.

Anne Lorimor, imagen obtenida de google imágenes

Entre la polémica sobre la evolución del homo sapiens hay un dato en el cual se ponen de acuerdo los paleontólogos y los antropólogos, y es que nos movíamos y mucho, ya sea cuando la comida escaseaba o cuando perseguíamos manadas.

Richard Wrangham un afamado antropólogo señalaba que quizás nos movíamos “de diez a veinte kilómetros diarios” y en esos recorridos largos, cruzando desiertos, selvas, cordilleras y mares, nos enfrentamos a distintos retos, como enfermedades y heridas, lo que los datos establecen es que o crecíamos con una condición física de primera o no crecíamos del todo.

Cabe mencionar que durante este proceso fue que nuestros cerebros se convirtieron en uno de los órganos más poderosos del mundo, en circunstancias en que el movimiento era constante y necesario. Entonces, ¿hay una relación entre la actividad física, movimiento, y capacidad cognitiva?

Regresando a los grandes logros antes mencionados, notarás que la idea de envejecer normalmente trae consigo imágenes como, menor movilidad, baja energía y quizás pérdida de memoria, entonces ¿cuál es la diferencia entre envejecer cumpliendo con estos clichés, o envejecer como Anne o Jack? ¡Exacto! ¡la actividad física!

Uno de los mejores predictores del envejecimiento exitoso es la presencia o ausencia de una vida sedentaria. Se sabe que el ejercicio mejora la salud cardiovascular, el riesgo de padecer enfermedades crónicas o derrames cerebrales, incluso prevenir deterioro cognitivo, y desde hace algún tiempo se ha estudiado la relación entre la actividad física y las capacidades cognitivas como: memoria a largo plazo, razonamiento, atención y solución de problemas. Habilidades de gran utilidad en la actualidad, ya sea en el trabajo o en la escuela.

¡Claro! En la escuela también, ya que la infancia es un periodo crítico para el desarrollo del cerebro, así que es un gran momento para desarrollar las funciones cognitivas a través de la actividad física. Revisiones como las de Haapala o Hillma evidencian los efectos positivos de la Actividad Física sobre la salud cerebral o sobre aspectos más específicos como la atención, concentración o memoria de trabajo.

Por otro lado, hay estudios que apuntan a que una caminata diaria de 20 minutos puede prevenir un derrame cerebral en un 57 por ciento. Una de las principales causas de discapacidad en adultos mayores.

Frente a enfermedades neurodegenerativas como la demencia y el Alzheimer mantenerse activo físicamente se ha identificado como un factor protector y parte del tratamiento en personas con deterioro cognitivo (Molinero, 2018).

Por lo tanto, queda claro que los beneficios de incluir actividad física en nuestras rutinas son muy amplios, tanto si somos jóvenes y queremos proteger nuestras capacidades cognitivas, cómo si somos más grandes y no queremos que disminuyan.

Foto por Sriyoga Ashram en Unsplash

Entonces tanto si queremos, mejorar nuestro rendimiento en las clases online, o en nuestro trabajo en casa, cómo si queremos envejecer saludablemente y prevenir deterioro cognitivo y mantener sano nuestro cerebro, ¡hay que movernos! Algunas pausas al día de 20 min de caminata, optar por las escaleras, rutinas de ejercicio funcional o alguna rutina de yoga pueden darte grandes beneficios y ayudarte a mantenerte saludable a ti y a tu cerebro.

Yo soy Arturo y puedes escribirme a arturovega@kathariko.com si deseas explorar este u otros temas, o cualquier sugerencia o comentario. Nos leemos en la próxima.

Referencias:

Reloba, S, Chirosa, L. J, Reigala, R. (2016). Relación entre actividad física, procesos cognitivos y rendimiento académico de escolares: revisión de la literatura actual. Revista Andaluza de medicina del deporte, 9(4), 166-172.

Molinero, A. (2018). ¿Puede influir el ejercicio físico en la capacidad cognitiva? Knowalzheimer.

Medina, J. J. (2010). Los 12 principios del cerebro: una explicación sencilla de cómo funciona para obtener el máximo desempeño. Bogotá, Colombia. Editorial Norma.

Arturo de la Vega author

Psicólogo clínico, especialista en terapias contextuales. Colaborador de Kathartiko. Contacto: arturodelavega@kathartiko.com

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *