Es tan importante conocer a nuestros hijos y la observación juega un papel crucial en esta labor, conocer su manera de actuar ante diversas situaciones te ayudará a prevenir que las cosas se salgan de control y poder así, manejar el enojo en los niños.

Emociones “buenas y malas”:

Dice un proverbio “El que de la ira se deja vencer, se expone a perder”, coloquialmente, “el que se enoja pierde” pero enojarse no es el problema, el problema reside en que es lo que harás con ese enojo, las emociones en todo ser humano son inevitables, explosiones de nuestro cuerpo ante diferentes estímulos: felicidad, tristeza, ira, optimismo, vergüenza, ansiedad, aburrimiento, miedo, preocupación.

Por ello diferenciamos las emociones buenas de las malas de acuerdo a como nos hacen sentir, si el sentimiento es positivo entonces son buenas y si no, son malas, pero en realidad las emociones no tienen etiqueta, no son buenas ni malas, simplemente son o no adaptativas en relación a las circunstancias en las cuales aparecen.

Partiendo de aquí empezaremos a hablar del enojo:

¿Cómo manejar el enojo en niños?

Foto de Patrick Fore en Unsplash

Constantemente observamos a niños y niñas que tienen dificultades para contener, trabajar o canalizar su enojo; es importante como he mencionado en repetidas ocasiones identificar y nombrar nuestras emociones, ya que al hacerlo nos clarifica para comprender, regular y aprender a gestionar lo que estamos sintiendo.

Esto no es fácil, es una tarea ardua que debemos trabajar con los niños desde edades muy tempranas, hacerlo parte de lo cotidiano, por ejemplo, cuando veas su sonrisa diles: “buenos días, amaneciste feliz, me gusta verte feliz”, o cuando los veas molestos puedes hacer preguntas como: “¿estás enojado(a)?, ven siéntate un rato. ¿Ya estás tranquilo(a)?, cuéntame ¿qué fue lo que te hizo enojar?

Poco a poco esto les permitirá conocerse y saber qué hacer cuando surjan todas estas emociones, ésta práctica empezará a formar en ellos su inteligencia emocional y así aprender a tratarse bien a ellos mismos y a los demás, percibir sus emociones, así como a darles un nombre, comprenderlas e integrar todos sus sentimientos en sus pensamientos y acciones para poder regular tanto las emociones “positivas como negativas” de manera eficaz.

La ira y el enojo son parte de las emociones primaria en los niños; a partir de los 2 años los niños empiezan a hacer conciencia de su entorno y su interacción con las personas que lo rodean. Suelen presentar berrinches como un medio de comunicación, ya que para ellos nos es fácil entender que no todo les pertenece. Esto es parte de su de desarrollo emocional por lo que es importante el trabajo de reconocimiento de emociones durante esta etapa.

¿Cómo manejar el enojo en niños?

Foto por Alexander Dummer en Unsplash

Aquí en Kathartiko te dejo algunas técnicas para manejar y canalizar el enojo de tus peques:

1. No confundir emociones

Solemos pensar que nuestros pequeños están molestos o iracundos cuando en realidad existe cansancio, en algunas otras ocasiones el cansancio se confunde con tristeza es importante saber que un descanso o no tener horario de sueño estable juega un papel muy importante para no sufrir altibajos emocionales.

2. Paciencia y mantener la calma

Recordemos que los niños aprenden en espejo e imitación, ser pacientes y controlar nuestro propio enojo ayudará a que ellos lo hagan, enseñarlos a tolerar cuando no conseguimos lo que queremos, ser agradecido ayudará: “tal vez no conseguí esto pero tengo aquello”, “la próxima vez lo intentaré diferente.”

3. Expresarlo de manera distinta

Podemos enseñarlos a expresar de diferente manera el enojo o ira a través del dibujo, escritura o pintura, de tal manera que pueda encontrar en esta representación una calma o una manera de comunicarse.

4. Actuar sin explotar

Al poder nombrar sus emociones logrará identificarlas y comunicarse de manera más asertiva, porque entenderá que fue lo que causo el ataque de ira o enojo, así como nombrar soluciones posibles, platicar sobre qué ocurre cuando dejamos salir la ira ayudará en el entendimiento de esta emoción. Claro, es muy importante reforzar de manera positiva cuando han logrado comunicarse correctamente sin explotar.

5. Canalizar la ira con el deporte

El deporte es un excelente aliado para poder canalizar el enojo en los niños, al practicarlo su cuerpo y su mente experimentan una sensación de alivio en ellos, por lo que al tener a los niños practicando un deporte les ayudará muchísimo en el manejo del enojo.

6. Semáforo

Una buena técnica para ayudarlos en el autocontrol es el semáforo, lo pueden usar niños a partir de los 4 años. Esta técnica la puedes aplicar mediante tarjetas con elementos visuales simulando los colores de los semáforos (rojo, amarillo y verde). Cuando el niño deje salir la ira muéstrale la tarjeta roja o cuando este en proceso de dejar salir su enojo pero aún no ha explotado muéstrale la tarjeta amarilla o por el contrario si está logrando controlar o expresarse sin ira muéstrale la tarjeta verde y elogia su proceso.

7. Técnicas de control y relajación

Aplicar respiraciones, contar y técnicas de relajación también ayudaran para tranquilizar y canalizar su enojo.

8. Empatía y juego de roles

Hablar con ellos sobre empatía también será de gran ayuda en hacerlos conscientes de los sentimientos del otro, ayudará a que se sensibilicen y procesen mejor sus emociones, con ello podrán trabajar juego de roles en donde observen lo que sucede cuando alguien pierde el control.

Para finalizar es importante también llevar hábitos saludables, una vida sana y una alimentación adecuada ayudará a prevenir los problemas de conducta en los niños, desde un horario de sueño adecuado, rutinas diarias que ayuden a sustentar los límites y las reglas del hogar, fomentar los deportes y los juegos en pares para que aprendan a tolerar la frustración y trabajen la empatía.

Tomate el tiempo para empatizar y comprender a tu pequeño y recuerda que con tu pareja como aliado todo será más fácil y si no pueden manejar la situación solos, ¡pidan ayuda!, el trabajo en equipo te ayudará siempre, asiste con tu pequeño a terapia, juntos podrán ayudarse a enfrentar y vencer éstas situaciones.

Recuerda que el interés y el amor por tu hijo(a) serán siempre tu mejor guía. ¡Mucho éxito!

Referencias:

Crespo, M. y Larroy, C. (1998). Técnicas de modificación de conducta. Madrid: Dykinson

Caballo, V. (comp.) (1991). Manual de técnicas de modificación y terapia de conducta. Madrid: Siglo XXI.

Ribes, E (2001) Tecnicas de modificación de conducta. México: Trillas.

Papalia, D (2004) Psicologia del desarrollo de la infancia y la adolescencia. Madrid: McGrawGill

Mariel Escudero author

Psicologa enfocada en psicoterapia infantil y la labor de los padres, colaboradora en KATHARTIKO. Contacto: papasymamas@kathariko.com

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