¿Te sientes solo(a)? o ¿alguna vez te has sentido solo(a)?

¡Que miedo eso de la soledad!, es uno de los muchos pensamientos que se viene a la mente cuando cavilamos este término. ¡Ay la soledad, la ambigua soledad!, eso de estar solos no se nos da al ser humano, ya que somos seres sociales, necesitamos la interacción con los demás, aunque sea mínima.

Foto por Sasha Freemind en Unsplash

La soledad es subjetiva, es decir, cada persona tiene una definición diferente de ésta y por supuesto cada quien la vive de manera distinta.

Hay que puntualizar que la soledad puede adoptar muchas formas y no todas son negativas. Existen personas que disfrutan mucho de no tener compañía y le sacan el mayor provecho, lo cierto es que vivir o estar solo(a) no es sinónimo de sentirse solo, ¡que confuso! Es que hay una diferencia entre estar en soledad y sentirse solo.

El sentirse solo va más allá de tener o no gente a lado, o mucha gente en nuestras vidas. Eso lo vemos muy bien en la actualidad mediante las redes sociales, estamos en constante contacto con cientos de personas, tenemos 5,000 seguidores en Instagram o un millón de amigos en Facebook y aún así podemos sentirnos sumamente solos. También lo podemos ejemplificar con aquellas personas que tienen pareja y sienten que no tienen a nadie.

Foto Mauro Mora en Unsplash

Y como todo en esta vida, tiene diferentes vertientes y tipos, hoy hablaremos de la soledad emocional que tiene que ver justamente con tener a muchas personas en tu vida pero sentirte que no tienes a nadie, que estás completamente solo(a).

La soledad emocional es la que más duele, nos llena de angustia, de sufrimiento psicológico. Es sentirnos vacíos a pesar de que tenemos a nuestra familia o nuestra pareja o estar rodeado de amistades. Y es que en la soledad emocional o la soledad no elegida no se experimenta aprecio, atención, no existe una conexión autentica, por lo tanto no hay una reciprocidad.

Este tipo de soledad cada vez nos aísla más, pero también nos hace sentir invisibles. No obtenemos satisfacción de interactuar con las personas que nos rodean, nos sentimos incomprendidos, no validados emocionalmente. Generándonos malestar emocional y cambios de humor muy bruscos, es común estar malhumorados, apáticos y frustrados. La soledad emocional puede ser tan angustiante que nos genera depresión y nos quita la esperanza de segur viviendo.

Nos llena de amargura y puede acercarnos más a la muerte, porque llegamos a pensar: “no tengo a nadie, para que estoy aquí” o “a nadie le importo”. Todos necesitamos de un apoyo desinteresado, honesto y significativo para así sentirnos amados o sentirnos que pertenecemos a algo.

Esto es un tema muy complejo y profundo, y sabemos que no todos tenemos ese apoyo desinteresado o no sabemos como pedirlo. Con el fin de ayudarte a trabajar la soledad emocional te dejo aquí en Kathartiko 5 consejos que espero te puedan servir:

  1. No estás solo(a), pide ayuda: sabemos que de verdad sientes que no tienes a nadie, pero siempre va a ver una persona a quien recurrir, solo tienes que pedir ayuda, acércate y dile como te sientes y que es lo que necesitas en este momento. Y si crees que no hay nadie cercano que pueda entenderte o ayudarte, siempre hay gente especialista que te puede apoyar. Para todo hay una solución, solo basta con que tú te decidas a buscar ayuda. ¡No te des por vencido(a)!
  2. No te aísles: muchas veces como ya nos sentimos solos, dejamos de salir, de hablar con las personas, de buscar nuevas amistades porque creemos que ya no vale la pena relacionarnos. Aislarte te hunde más en tu sufrimiento, en tu soledad emocional, sé que no tienes ganas de nada, pero esto no depende de tu estado de ánimo, depende de la decisión de querer estar mejor.
  3. Responsabilízate: a nadie nos gusta que nos digan que tenemos que hacernos responsables de lo que sentimos y de lo que vivimos. Puede que te haya ido muy mal en tus relaciones amorosas, que te hayan defraudado tus amigos o estos se hayan ido de tu vida o que tu familia sea tóxica, es el momento de que analices dos cosas. La primera es ¿cómo eres tú como persona?, si estás siendo alguien complicado o difícil la responsabilidad no es de los demás, es tuya, es momento de solucionar y cambiar. Y la segunda es ¿qué clase de persona estás buscando para tu camino de la vida?, si ahora esas personas no concuerdan con lo que tu quieres, es momento de comenzar a buscar personas afines.
  4. ¿Qué es lo que quieres?: esto va muy de la mano de lo anterior, y es que al saber qué queremos, qué estamos buscando, vamos a elegir mejor nuestras batallas y sus acompañantes.
  5. Cambia tu forma de pensar: puede que tengas una creencia con respecto a la soledad muy negativa y eso sea una de las cosas que te este haciendo sufrir más. Así que, rompe con esas creencias, y redefine ¿qué es para ti estar solo(a)? Acepta lo que pasa, date tu tiempo sin juzgarte, pero después actívate.

Foto por Sasha Freemind en Unsplash

Todos en algún momento hemos estado solos, todos en algún momento nos hemos sentido solos, todos en algún momento podemos salir de la angustia que nos da la soledad emocional. Pide ayuda, todo tiene solución. Aunque pienses que no tienes a nadie o que a nadie le importas, tu vida es valiosa, siempre hay personas que necesitan tu luz, personas como nosotros.

¡No estás solo(a)!, recuerda que puedes escribirme a palomapalacios@kathartiko.com para compartir experiencias. Te mando un abrazo gigantesco.

Paloma Palacios author

CEO y fundadora de KATHARTIKO. Contacto: palomapalacios@kathartiko.com

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