Ya estamos en las vacaciones de semana santa y no sé ustedes pero yo me siento con un pie en el mar, tal vez porque soy costeña y relaciono estás fechas con playita; puede que me equivoque pero mucha gente ve la playa como una opción cuando hay días libres.

Las vacaciones siempre son momentos para recargar pilas y sentirse descansados pero también hay otro tipo de cosas que nos acompañan y que se potencializan cuando pensamos o nos probamos un traje de baño para estas vacaciones, es decir, nuestras inseguridades y complejos salen a relucir y no importa si eres hombre o mujer, de talla “grande” o “pequeña” el traje de baño nos puede bajar el ánimo hasta el suelo.

Todos y todas queremos ser perfectos(as), eso escuchamos desde que tenemos uso de razón: “haz las cosas excelentes”, “tienes que ser el número uno”, “mete la panza”, “enderézate” entre otras frases inofensivas pero que de manera implícita se te quedan en la mente por mucho tiempo.

Cada día nuestro amor propio se ve expuesto, en especial por comparaciones de un cuerpo fabuloso y una vida “perfecta.” Es por ello que, en estas fechas nos encontramos con innumerables anuncios y artículos para bajar de peso, tener un cuerpo escultural, pociones mágicas para tener el abdomen plano, “microcirugías” para aumentar y quitar lo que quieras y los gimnasios están saturados porque, con todas nuestras fuerzas, deseamos lucir nuestra mejor versión en ese espectacular bikini o lucir una bermuda sin camisa.

Pero muchas veces por más que nos esforcemos por conseguir estándares de belleza que suelen mortificarnos la vida, nunca es suficiente. Siempre tenemos de qué quejarnos de nuestro cuerpo: que si soy más panzón que mis amigos, que si tengo más chaparreras que las modelos, que sí mi cabello no es tan sedoso, ni mi dientes tan blancos y así no para la lista.

Es muy triste que vivamos la vida peleándonos con nuestro reflejo y corriendo tras estereotipos de “belleza” que a nosotros no nos representan. Y es que ¿quién quiere ser feo o fea?, ¡nadie!, ¿cierto? Desde pequeños sabemos que lo que muchos llaman feo tiene estragos en la vida, la gente se burla, parece como si tuvieras un enfermedad contagiosa y algunas personas se vuelven crueles, es por ello que a toda costa buscamos ser perfectos y cumplir con estándares de belleza ajenos e impuestos.

Es que la aprobación y el reconocimiento de los demás son sin duda necesidades del ser humano, ya que buscamos encajar y satisfacer necesidades de alguien más, pero ¿nosotros nos aprobamos y nos reconocemos?, ¿a pesar de tener panza, busto pequeño o piernas flacas? Aunque suene trillado la persona que merece de tu mayor admiración y aprobación eres tú mismo.

Somos muy exigentes con nosotros mismo, todo el tiempo nos reprochamos errores y nos lamentamos día con día no ser una modelo de Victoria’s Secret o un modelo de anuncios de deportes.

La realidad es que no importa si somos o no modelos, como mencioné parece nunca ser suficiente y no estamos de acuerdo con nuestro cuerpo. ¿Qué podemos hacer para que esto cambie?

Te daré una receta muy útil para lucir espectacular en el traje de baño que elijas:

Foto: Pavel Castillo

Cualquiera que sea el traje de baño que uses siempre pero siempre lo tienes que acompañar con esta receta que no viene en crema, ni es liquida, ni viene en pastilla, se llama: amor propio, éste tiene en sus ingredientes autoreconomiento, autoadmiración, autoconocimiento, seguridad, agradecimiento por tu cuerpo, resiliencia y mucho mucho amor hacia ti.

¿Cómo lo logras?, bueno reconociendo que “nadie es perfecto” y tu no tienes que serlo, está bien tener estrías, está bien tener panza, es muy normal tener vellos en lugares indeseados, es totalmente normal no verse como chica de revista de moda o futbolista del Real Madrid.

Reconocer que eres único y única, y que no importa lo que te pongas, siéntete feliz porque para empezar tienes la fortuna de tener vida. ¿Qué importa si se salen los gorditos o no estás perfectamente depilada?

¿Qué la gente va hablar de ti?, puede que sí o puede que no, ¿qué es lo peor que puede pasar si hablan de ti?

Así que en estás vacaciones y todas las que restan, ponte el traje de baño que quieras, usa la receta para lucir faboluso(a) y dite a ti mismo que belleza de mujer u hombre; tus imperfecciones te hacen perfecto y espero que pronto, feliz.

 

Paloma Palacios author

CEO y fundadora de KATHARTIKO. Contacto: palomapalacios@kathartiko.com

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