Aprender a vivir con un desequilibrio hormonal como es el hipotiroidismo, es aprender a reconocer que se deben de hacer cambios tanto en el estilo de vida como en la alimentación, la cual es parte fundamental en el tratamiento y el buen funcionamiento de la glándula tiroides.

En este artículo, lo primero que hablaremos es de la función que tiene la importante glándula tiroides en nuestro cuerpo, ella regula la producción de dos hormonas que llevan mensajes a todas las células de nuestro cuerpo. Estás hormonas son llamadas triyodotironina o T3 y tiroxina o T4, las cuales regulan la temperatura corporal, controlan el consumo de energía que usa nuestro cuerpo para el funcionamiento de órganos como el corazón, regulan el sueño, el apetito, el estado anímico, la memoria, la fuerza muscular, la frecuencia cardíaca, y en las mujeres, la regularidad de la menstruación; y en los infantes controla el crecimiento y el desarrollo del sistema nervioso.

Mantener una buena salud de la glándula tiroides es vital para que el cuerpo funcione a la perfección, sin embargo, cuando hay hipotiroidismo todo se ve afectado. Entre los síntomas encontramos cansancio excesivo, caída de cabello, aumento de peso, estreñimiento, y en ocasiones hasta se puede presentar depresión.

¿Qué papel juegan los alimentos en el hipotiroidismo?

Foto por FOODISM360 en Unsplash

Los alimentos están compuestos por nutrimentos que interactúan con la glándula tiroides, un buen aporte de estos asegura que todo marche bien en el organismo. Algunos minerales y vitaminas para considerar dentro de la dieta son:

Yodo: Lo encontramos en alimentos como la sal yodada, mariscos y algas marinas.

Selenio: Lo podemos obtener de las sardinas, nueces de la india, arroz integral, quinoa, huevo y pollo.

Zinc: Alimentos ricos en zinc son la carne, yema de huevo, hígado, algas marinas y soya.

Hierro: En el pollo, pescados, leguminosas como el frijol, garbanzo, lentejas, espinacas y verduras de hoja verde.

Vitamina A: La encontramos en la yema de huevo, aceite de hígado de pescado, zanahoria, calabaza, melón, papaya, durazno y lechuga.

Así mismo, recordemos que la variedad de la alimentación nos asegura que estos nutrimentos estén presentes y disponibles para que todas las funciones del cuerpo, incluyendo la glándula tiroides tenga lo necesario y no existan carencias.

Debe de existir un especial cuidado en la dieta de una persona con hipotiroidismo debido a que existen alimentos que por sí mismos actúan de manera negativa en la salud de la glándula, a estos se les llama alimentos bociógenos y se deben de eliminar por completo de la alimentación diaria ya que intervienen de una manera desfavorable en la producción de las hormonas tiroideas o en el tratamiento farmacológico.

Por lo tanto, se sugiere poner atención a la siguiente lista para que no los incluyas en tu alimentación a menos que el nutriólogo te lo indique.

Gluten: El gluten es la proteína del trigo y este es el único alimento que no es por naturaleza bociógeno. En personas que son intolerantes al gluten favorece la inflamación a nivel intestinal y el yodo no se absorbe de manera adecuada provocando un agrandamiento de la glándula, a este padecimiento se le conoce como bocio.

Los alimentos que contienen gluten son: pastas, pan dulce, pan de caja, galletas, el seitán que es una imitación de carne de res a base de gluten.

Foto por Nathan Dumlao en Unsplash

Verduras crucíferas: A pesar de que algunas son verduras ricas en vitamina A, éstas también interfieren con la producción de las hormonas tiroideas, así como las coles de bruselas, brócoli, coliflor, nabos y rábanos no deben de ser parte de la alimentación, pero se pueden considerar siempre y cuando estas se coman ya cocidas y bajo supervisión del nutriólogo (a).

Soya: Esta leguminosa tiene una sustancia que se llama isoflavona que es similar a los estrógenos humanos, estas sustancias disminuyen la producción de hormona tiroidea e intervienen de manera negativa en la absorción de levotiroxina, medicamento utilizado para el tratamiento del hipotiroidismo.

Los alimentos con soya son el tofu, bebidas como leche vegetal y soya texturizada.

Frutas: Fresas y melón también tienen que ser consumidos bajo supervisión.

Todo lo anterior son recomendaciones generales, recuerda que para una atención integral y personalizada debes de acudir con un profesional como lo es un(a) nutriólogo(a) para que te brinde un monitoreo del peso saludable, un aporte adecuado de carbohidratos, proteínas, grasas, vitaminas y minerales, un análisis de hábitos de alimentación saludable respetando tus gustos y preferencias, así como implementar una rutina de ejercicios para una atención completa.

Estas herramientas y más las tenemos en Kathartiko, anímate a dar ese paso que falta en tu tratamiento de hipotiroidismo, conoce tus necesidades con base en una alimentación adecuada y disfruta de tu vida sin más complicaciones.

¡Te esperamos, agenda tu cita!

Referencias:

Casanueva, E., Kaufer-Horwitz, M., Perez-Lizaur, A. B., & Arroyo, P. (1995). Nutriología médica. In Nutriologia médica (pp. 573-573).

Guyton, A. C., & Pi, A. F. Y. (1969). Fisiología humana (No. QP34. G89 1969.). Interamericana.

Shils, M. E., & Araiza Martínez, E. (2002). Nutrición en salud y enfermedad.

 

Ornella Hernández author

Nutrióloga y colaboradora en KATHARTIKO. Contacto: nutricion@kathartiko.com

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