El 8 de marzo celebramos el Día Internacional de la Mujer. Este día recordamos a 129 mujeres que murieron en una fábrica en Nueva York. Estas mujeres se encontraban atrapadas en la fábrica, ya que el dueño las encerró esperando que desistieran del paro laboral. Estaban exigiendo una reducción de su jornada, la cual era de 10 horas; un salario igual al de los hombres que hacían las mismas actividades y una mejora en sus condiciones de trabajo (Naciones Unidas, 2018). Esto sucedió en 1908, hace más de 100 años.

Hoy en día, la mayoría de los países y organizaciones han creado leyes que buscan proteger a los trabajadores y darles condiciones de trabajo dignas, además de incorporar a más mujeres al mundo laboral y dando las mismas oportunidades de remuneración económica por los mismos puestos sin que el ser hombre o mujer influya en ello.

Foto por Tim Gouw en Unsplash

En México aún existen estos y más desafíos laborales para hombres y mujeres que influyen en gran medida en cómo nos desempeñamos y nuestra satisfacción profesional y personal.

Un problema del que todos hemos escuchado o experimentado, y del cual no encontramos una solución fácil es el acoso en el trabajo. Quien sufre de acoso en el trabajo es “sometido a conductas físicas o verbales amenazantes, intimidatorias, abusivas o acosadoras durante mucho tiempo y de manera continua” (Forbes Staff, 2018). Estas personas sienten que no tienen salida más que “aguantar” estas conductas que les hacen daño o perjudican de alguna manera para continuar en su actual empleo o poder progresar en la empresa.

En la encuesta realizada por el Centro de Carrera Profesional en línea de OCCMundial en 2018 destacan que 8 de cada 10 mexicanos han sufrido acoso en el trabajo. Un 46% de las personas experimentan acoso por conflictos personales, 33% acoso por placer, 21% por motivos económicos y otro 21% experimenta acoso sexual. ¿Te identificas con alguno de estos?

El acoso normalmente se da en los medios cibernéticos como WhatsApp o redes sociales y se da en forma de mensajes, rumores, información humillante o envío de fotos inapropiadas y es normalmente ejercido por los jefes hacia los subordinados, aunque también puede darse a la inversa.

Si tú o alguien que conoces ha experimentado alguna de estas situaciones sabes que al encontrarte en una posición vulnerable muchas veces no sabemos qué hacer y cedemos ante el acoso, nos es difícil hacer algo al respecto y algunas veces dejamos que las demás personas abusen de nuestro tiempo de trabajo o incluso extra laboral para beneficiarse de nosotros de alguna manera.

¿Qué podemos hacer para evitar caer en el acoso?

  1. Sobre todo: detecta y denuncia a las personas que ejerzan acoso:

El acoso, en cualquiera de sus formas es una conducta perjudicial para la persona que lo sufre, y también para los testigos y la sociedad. Los abusadores o abusadoras buscan la manera de afectar a otros o de satisfacer sus propios deseos sin importar el costo o el medio. Es de suma importancia que si alguien te está acosando en el trabajo, tomes cartas en el asunto y no te quedes callado(a); acude a tu empleador, responsable de Recursos Humanos, jefe o jefa directo(a) o colegas para denunciar el acoso. Se debe de denunciar ante la Junta de Conciliación y Arbitraje, ante los Juzgados de lo Civil o el Órgano Interno de Control de la dependencia que trabajes (si esta es de gobierno) o bien ante el Ministerio Público.

Y si tú no sufres acoso, pero conoces a alguien en tu trabajo que sí, lo primero que tienes que hacer es evidenciar el trato y alzar la voz; y es que en la encuesta realizada por OCCMundial se muestra que 8 de cada 10 personas son testigos de un acto de acoso. Si estas personas denunciaran de alguna manera a la persona y conductas inapropiadas, esto sería menos frecuente.

  1. Mantén una actitud de respeto hacia ti mismo(a) y otros en el trabajo:

Foto por Headway en Unsplash

Es fundamental que desde el primer momento establezcas límites, y mediante el lenguaje y tus acciones demuestra respeto hacía ti mismo(a) y tus colegas. Con simples acciones puedes marcar la barrera entre lo profesional y lo personal. Por ejemplo, algunas veces superiores o colegas te animarán a que les hables de “tu” o que los tutees. Aunque, depende mucho del clima laboral de tu empresa, lo mejor es mantener una relación formal con tus empleadores y colegas. Evitando así que te falten al respeto y previniendo posteriores actos de acoso.

Como límite puedes pedir de manera amable que se refieran a ti con el mismo respeto que tu demuestras por otros. Un ejemplo de esto puede ser con personas que a veces nos dicen cosas como “se ve muy joven”, si posteriormente a un comentario como el anterior contestamos de manera tranquila que aunque nuestra apariencia física represente una edad menor, tenemos cierta edad, experiencia y educación y pedimos que al hablar con nosotros se haga referencia a esto, no a nuestro aspecto físico.

El respetarnos implica autoconocimiento y autoestima, saber qué queremos y no sobrepasar nuestros propios límites. Si tu sientes que tienes que dejar de lado tus límites para “adaptarte mejor a la organización” tal vez no sea el empleo adecuado para ti.

  1. Cuando recibas algún comentario que no te parezca, hazlo saber:

Algunas veces en los lugares en los que trabajamos comenzamos a relacionarnos con las personas y escuchamos comentarios a cerca de nosotros u otras personas con los que no estamos de acuerdo. Esto puede ser: hablar peyorativamente de otras personas, burlas o comentarios a cerca de la imagen (vestido o características físicas).

Si alguna persona realiza un tipo de comentario en este sentido y tú consideras que es inadecuado lo mejor es que no te hagas partícipe de esto. Puedes hacerle saber a la persona que su comentario no es bien recibido simplemente al no contestarlo, no reírte ni mostrar signos de aprobación, o bien alejarte de este tipo de pláticas. Haz público tu sentir si consideras que lo que se ha dicho afecta de manera directa a otra persona o a ti mismo.

  1. Las redes sociales son para amigos, no colegas:

Aunque hoy en día es muy común hacer uso de las redes sociales para todo tipo de interacciones como juntas o eventos de la empresa. Tú no estas obligado a proporcionar tu número personal para crear grupos de WhatsApp, tampoco a agregar a todas las personas de la oficina a tus redes sociales. Si deseas agregar a alguien hazlo porque consideras que la relación de amistad es cercana y es una persona en la que puedes confiar. Si en tu empresa realizan trabajo por redes sociales, crea un perfil como trabajador en el que mantengas únicamente a tus contactos laborales.

Foto por Bethany Legg en Unsplash

Estos cuatro puntos sólo son un comienzo para cambiar la cultura del acoso en México. Ya que éste afecta a todos los niveles de la organización y de manera permanente, puesto que nuevos empleados copian las conductas existentes. Así que te invito a que hagamos la diferencia y no seamos cómplices, también recuerda no tienes porque ser parte de un ambiente laboral violento.

Aprendamos a ser tolerantes y empáticos con los demás para lograr un clima laboral en donde se puedan respetar los límites propios y ajenos; colaborando así a construir una organización con mejor comunicación y en donde las personas puedan desarrollarse plenamente.

Cuéntanos si te has encontrado en alguna de estas experiencias y te gustaría compartirla o bien, alguna manera de enfrentarlas escríbeme en: talentoempresarial@kathartico.com o deja un comentario en el blog.

¡Nos leemos pronto!

Referencias:

Forbes, Staff (2018). Siete de cada 10 mexicanos han sufrido acoso laboral. Obtenido el día 11 de marzo de 2019 en: https://www.forbes.com.mx/siete-de-cada-10-mexicanos-han-sufrido-acoso-laboral/

Naciones Unidas (2018). Obtenido el día 11 de marzo de 2019 en: http://www.un.org/es/

 

Julieta Cruz author

Psicóloga, especializada en áreas de educación y recursos humanos y colaboradora en KATHARTIKO. Contacto: talentoempresarial@kathartiko.com

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